Están diseñados para actuar sobre una pila de chapas, con un grosor comprendido entre 0,7 y 6 mm, separándolas en forma de abanico para su mejor manipulación. Este efecto se consigue también con chapas sucias de grasas y aceites. Están disponibles en diversos formatos y potencias magnéticas según su utilización. El separador deberá ser 90 mm más alto que la pila de chapas a separar. Adjuntamos una tabla con algunos de los modelos aconsejados para cada tipo de chapa. |